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Sobre el Pacto

La Unión Europea (UE) lidera la lucha global contra el cambio climático y le ha concedido la más alta prioridad. Sus ambiciosos objetivos se enumeran en la iniciativa Actuación climática de la UE y paquete de energías renovables , que obliga a los Estados miembros a reducir sus emisiones de CO2 en un 20% como mínimo para 2020. Los firmantes del Pacto entre Alcaldes contribuyen a estos objetivos políticos a través de un compromiso formal para avanzar más allá de este objetivo mediante la implementación de su Plan de Acción Energético Sostenible.

Papel clave de las autoridades locales

Las autoridades locales tienen un papel decisivo en la mitigación del cambio climático. Más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero son generadas en y por las ciudades. El 80% de la población vive y trabaja en las ciudades, donde se consume hasta un 80% de la energía. Las autoridades locales, al ser la administración más cercana a los ciudadanos, se encuentran en una situación idónea para comprender sus inquietudes. Además, pueden afrontar los retos de forma global, facilitando la conciliación entre los intereses públicos y privados y la integración de la energía sostenible en objetivos de desarrollo local globales, ya sea con el desarrollo de energía alternativa, un uso más eficiente de la energía o cambios en el comportamiento.

Los gobiernos locales deben convertirse por lo tanto en actores principales que pongan en práctica políticas energéticas sostenibles y deben ser reconocidos y apoyados en su esfuerzo. El Pacto entre Alcaldes es una ambiciosa iniciativa de la Comisión Europea que pone en cabeza a las ciudades pioneras de Europa en la mitigación del cambio climático mediante la implementación de políticas inteligentes a nivel local sobre energías sostenibles que crean trabajos estables y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos a la vez que hacen frente a cuestiones sociales de máxima importancia.

El compromiso formal de los firmantes se traduce en medidas y proyectos concretos. Las ciudades firmantes aceptan informar y ser supervisadas en cuanto a la puesta en práctica de sus Planes de Acción. También aceptan dar por finalizada su implicación en el Pacto en caso de falta de cumplimiento.

Las ciudades también se comprometen a asignar recursos humanos suficientes a las tareas, a movilizar a la sociedad en sus ámbitos geográficos para tomar parte en la implementación del plan de acción, incluida la organización de días locales de la energía y a crear redes de conexión con otras ciudades.